Un sistema operativo con opinión. La tesis de DHH es que la productividad nace de la motivación, y la motivación nace de la belleza y la coherencia — así que en vez de darte opciones, decide por ti. Lo llama computación omakase: como en un restaurante donde el chef elige el menú. Lo interesante para el diseño no es Linux: es que un TEMA cambia el sistema entero a la vez —terminal, editor, monitores, barra— y todo sigue siendo coherente. Eso solo se sostiene si detrás hay tokens, no ajustes sueltos.








